
Dudaba si escribir un primer artículo para explicar la teoría de las Inteligencias Múltiples, en adelante (IM), luego pensé en hacerlo con el objetivo de explicar en detalle, quién había fundado dicha teoría (Howard Gardner) y todos los estudios y publicaciones que había al respecto, seguí pensando, y… se me ocurrió que mejor pudiese empezar escribiendo sobré cuáles eran las IM, una por una y, explicar cómo podemos potenciarlas. Pero luego, se me vino a la mente, que como eso es lo que voy a desarrollar en este blog, quizá, la mejor forma de comenzar es contándoles un poco sobre mí, quién soy, de dónde vengo, quienes son parte de mi maravillosa familia y los motivos que me llevaron a crear este proyecto, que, para mí, ha sido tan soñado.
¿Quién soy?
Como pueden observar en distintas partes de la web, mi nombre es Ornella Pinzan Hernández, y, seguro que muchos se estarán preguntando ¿Ornella? ¿Eso es un nombre o un apellido?, ¿De dónde es ese nombre? ¿Me suena que así se llamaba una actriz de hace algunos años atrás? Pues…. comenzaré respondiendo las dudas que muchas de las personas que me conocen se atreven a preguntarme. Ornella es un nombre de origen Italiano y sí, efectivamente, hay varias actrices que tienen ese nombre, y, aunque en Italia es bastante conocido, en el resto del mundo no tanto. Además, si le quitamos una “l” y le agregamos una “s”: “Ornelas” pasa a ser un apellido portugués. Ya si nos metemos con la pronunciación sería un apartado nuevo, así que mejor voy al grano.
Soy venezolana-italiana, por eso mi nombre… pero soy de esas que muere por desayunar una arepa, empanada y cachapas (si no saben qué es, no se preocupen que pronto les compartiré recetas divertidas y nutritivas); estoy orgullosa de mi país aunque consciente de las dificultades por las que atraviesa. Y cómo no ser consciente, si mi familia entera vive allá y sus preocupaciones son las mías también.
¿Cómo soy?
Soy una mujer divertida, trabajadora, sacrificada, valiente, perseverante, dulce pero exigente, muy creativa y espontánea. Tengo un corazón enorme, donde caben todos los niños del mundo. Disfruto haciendo deporte, me gusta mucho patinar, montar en bici y hacer Wake-board. Además, puedo pasar horas haciendo manualidades, llenas de colores, escarcha/purpurina, pegamento, cartulinas y témperas. Por último, la cocina me apasiona, preparar nuevos platos, probar especias y alimentos de otras culturas. Incluir texturas, mezclar sabores y sobre todo saborear mis creaciones.

La importancia de la familia…
Me gustaría introducirles a mi familia, pilar importantísimo de mi vida. Paolo, mi padre, es un hombre fuerte, responsable y constante, nació en Italia, en la isla de Murano (sí, donde fabrican hermosas piezas de vidrio) y entre la post-guerra, la escasez y el quedarse huérfano de madre, le tocó migrar con tan solo 10 añitos a Venezuela. Junto a mi abuelo, buscaron un mejor futuro para ellos y mis tíos menores. Trabajando desde muy pequeño fue consiguiendo poco a poco todo lo que se planteaba, aunque lo que cuenta que más añoraba era disfrutar y tener una familia. Así que aquí llega la alegría de la casa, la mujer más cariñosa, dulce y risueña que conozco, mi mamá, conocida como Teko. Ella es quien tiene las manos mas delicadas y dulces para preparar cualquier plato delicioso que se imaginen. Ellos, de la mano, hicieron un equipazo. Pasaron muchos momentos difíciles donde escaseaba el dinero, pero el amor, la valentía y la constancia, permitieron que salieran adelante y que nos educaran a mi hermano y a mí.
Jampi, es mi hermano, 7 años mayor que yo, pero aún así siempre ha sido mi mejor amigo y ejemplo, responsable de ayudarme a descubrir que había un mundo más allá del que yo dibujaba con mis colores. El que me contó sobre la vida, el amor, las drogas, el alcohol, el tabaco, las pastillas anticonceptivas y, el que me enseñó mucho de lo que hoy sé hacer (cambiar una rueda, mantenimiento básico de un coche, cambiar y recargar una batería, llevar una lancha, hacer wake-board… etc). En mi familia trabajaron para que estuviese lista para solventar mis propios problemas y, más tarde, recibir el apodo de “Bambam” (es un personaje de la serie animada de Los Picapiedra). Además, Jampi, siguiendo con las buenas enseñanzas de mis padres, nos regaló a la familia dos hijos espectaculares: Isabella, mi primer amor, la niña más dulce y de buen corazón que conozco, y Jean Pierito, mi segundo amor, el niño más gracioso, espontáneo y terremotico de mi mundo pero que también tiene un corazón más grande que su pecho.

Ellos son mi familia, y lo que soy, es gracias a ellos y a que me guiaron cuando tuve que tomar decisiones importantes a lo largo de mi vida. Pero si creían que aquí acababa mi familia, es porque no sabían lo que falta, el resto es enorme, entre tíos y tías tengo unos 10, a los que habría que sumar a los espos@s, después a los prim@s que tengo casi 20, junto con sus espos@s y a su vez, casi todos tienen hij@s. Como podrán imaginar las reuniones familiares siempre han sido muy numerosas, diversas y divertidas. Aquí no hay excusa para aburrirse.
Así que, tras tener una familia amplia y unida, debo reconocer que fui una niña FELIZ, rodeada de gente bonita, y no solo porque fueran guap@s, que si, (claro, qué voy a decir yo…) sino porque son especiales y al final piezas clave en el desarrollo de cualquier ser humano. Recuerdo que casi todos los fines de semana nos íbamos los 4 (mi mamá, mi papá, Jampi y yo) a la playa y muchas veces se unía el resto… los tí@s, prim@s, algunos novi@s, etc, son anécdotas que quedan guardadas en el corazón!
Según el Dr. Álvaro Bilbao, los primeros años de vida son esenciales para el desarrollo emocional y lo fundamental en estos años no debe orientarse a la sobre estimulación temprana de los más pequeños, sino más bien en tener satisfechas sus necesidades (vitales, de seguridad, emocionales, de amor, estima y autorealización). «El niño percibe el mundo a través de las emociones, el juego y el afecto, es por ello que la familia es fundamental en esta primera etapa.»
Estudios y Formación continua:
En cuanto a mis estudios, puedo comentar que los cursé todos (desde preescolar hasta bachillerato) en la Escuela Comunitaria, y aunque han pasado ya casi 20 años, tenemos hasta un grupo por el que nos escribimos a menudo. Cómo ha facilitado las cosas la tecnología…

Luego vino mi etapa universitaria, me inscribí en la Universidad Central de Venezuela por lo cual me tocaba desplazarme hasta Caracas, día a día, para asistir a las clases y aunque en kilómetros no está muy lejos, el tráfico era horroroso, tan grande, que podía pasar dos horas en la mañana para ir y dos horas en la tarde para regresar. Aún así, buscaba salir más temprano (a las 5:00am) y en 30 min lograba estar en la universidad. Así que pasé mis 5 años estudiando educación y, los disfruté muchísimo, sobre todo al darme cuenta que además de convertirse en mi profesión, era y sigue siendo mi pasión, además de uno de mis hobbies favoritos. Conocí a grandes compañer@s y amigas, con las que hoy en día puedo afirmar orgullosa que mantengo una relación especial.
Experiencia profesional y de vida:
Mi etapa profesional empezó el último año de mi carrera, durante la mañana y parte de la tarde, comencé a trabajar en el Colegio Valle Alto (https://colegiovallealto.edu.ve/) y por las noches estudiaba en la universidad. En este colegio trabajé unos 6 años, y me gustaría destacar que, además de las muchas experiencias que me ha aportado, de los niños, familias y aprendizajes, a mi media naranja Dina, con la que comparto actividades y recuerdos en un blog educativo que representa nuestro autobús mágico, donde desarrollamos muchas herramientas pedagógicas y además recordamos muchas anécdotas (@el.autobus.magico.1).

Después de esos 6 años y de mi necesidad de mejorar mi nivel de inglés, me monté en el tren de “migrar” y buscarme la vida, y aunque mi papá me dijo que a veces sería difícil, decidí mudarme un año a Inglaterra para estudiar y vivir nuevas experiencias. Es así como conocí Londres. Qué razón tenía mi papá, que difícil se ponía a ratos pero… qué gustito me hacía sentir ir alcanzando todo lo que me proponía, poco a poco, además de hacerme madurar a la velocidad de la luz. Mi mayor aprendizaje mientras viví en Wimbledon, fue aprender a decir “SÍ”, sobre todo cuando no te quedan más alternativas razonables.

Así que, para mantenerme, primero trabajé en Burger King, y como no hablaba nada bien el idioma me tocó centrarme en hacer todo lo que mis compañeros no querían hacer, fregar por horas y horas, limpiar los baños, subir las cajas del congelador y…. … todo lo que se necesitara. La verdad es que lloré y lloré, creo que cada día que fui a trabajar, hasta que terminé el curso de inglés, que realizaba paulatinamente y, entonces, tuve más tiempo para mí. Mientras seguía trabajando busqué hacer voluntariado con algún tema pedagógico que se relacionara con niños, así que envié algunos emails a colegios y guarderías y uno me respondió muy rápidamente. Fui a hacer la entrevista y… ¡Listo! Podía comenzar a hacer voluntariado 2 días por semana. La primera semana fue increíble, tanto para mí como para la guardería, así que la segunda semana me ofrecieron trabajo continuo cada día, debido a que les encantó mi forma de trabajar y mi pasión por lo que hacía. Al fin, pude renunciar a Burger King y retomar mi trabajo con mis amados niños!!!
Los meses pasaban y aprendía muchas cosas nuevas. ¡¡Qué enriquecedor es trabajar en distintas culturas, países y regiones!! . Mucho de lo que aprendí, me lo enseñaron los peques, y como sabían que mi inglés no era el mejor, disfrutaban ayudándome y corrigiendo mi pronunciación. ¡¡Ninguno tuvo que ir al logopeda!! Así pues, ellos y sus padres iban aprendiendo español y yo perfeccionando mi inglés, lo que en el mundo empresarial llamarían totalmente un WIN-WIN. Sorprendida, descubrí que había una niña que venía a la guardería a diario que necesitaba una atención diferente y…. me di cuenta de que no teníamos los medios ni los conocimientos necesarios para apoyarla, ni a ella, ni a sus padres. Entonces una alarma se encendió dentro de mí, fue como si llamara a los bomberos, y aquella luz me llenaba de curiosidad, un poco de frustración y mucho interés por aprender. Así que me pregunté: ¿pero eso no lo aprendí en la universidad? Y evidentemente la respuesta fue “NO”, así que fue el momento de retomar mi aprendizaje buscando algún postgrado para complementar mi formación y poder apoyar, no sólo a los niños, sino también a sus familias, porque hay un círculo muy importante que debe mantenerse siempre unido: casa-colegio.

Aquí llegó mi salto a España, más concretamente a Vigo, Galicia («Galicia te cativa polo verde das montañas e pola súa deliciosa comida«). Fue una etapa muy bonita, de mucho estudiar, comer, aprender, mejorar y entender, por ejemplo, cómo expresarme para que los españoles me entendieran bien lo que quería decir. A partir de esta experiencia puedo afirmar con una sonrisa que los venezolanos tenemos una palabra diferente para cada cosa, y aunque hoy me parece gracioso, en su momento, me tuve que esforzar para buscar la forma de hacerme entender.
Mi etapa en Vigo la puedo resumir en dos palabras: conseguir objetivos. Homologué mi carrera, obteniendo la titulación “Maestra de Infantil” y estudié dos postgrados, “Máster en Dificultades de Aprendizaje y Procesos Cognitivos” y “Máster en Necesidades Educativas de Apoyo Educativo”. Intenté trabajar en Galicia, pero el no tener un nivel alto de gallego, aunado con la crisis económica que vivió España durante esos años, lo impidieron, así que monté una perfumería para mantenerme (una forma de autoempleo) mientras seguía con actividades educativas en el blog pedagógico de El Autobús Mágico con Dina (que sí sigue dando clases). Pero eso no me detuvo y me dije, pues si no es aquí, será en otro sitio y fue cuando decidí moverme de nuevo y salir de mi zona de confort. Mi nuevo destino sería Madrid.

Mi etapa en Madrid, fue muy productiva, me permitió vivir sola por primera vez (sola, sola, sola; recuerdo que la primera noche no dormí del susto), entender qué era llevar una casa, aprender a organizar mejor mis finanzas y a continuar creciendo y madurando… …Madrid me recibió con los brazos abiertos, a la semana ya estaba trabajando en una escuelita infantil muy linda (Escuela Infantil la Verbena de la Paloma), ahí trabajé unos meses hasta que llegó Julio y por las vacaciones escolares, se me acabó el trabajo. España se paraliza en Agosto, es sorprendente pero la verdad es que se aprovecha mucho el verano. En Septiembre comencé de nuevo a trabajar pero como suplente por una baja (persona enferma) y la verdad es que como no estaba muy estable económicamente (el sueldo de un profesor de escuela infantil es menor de 1000€) decidí valorar alternativas, y es, cuando recibí una oferta (bastante diferencial a nivel económico) para ser la Asistente del Vicepresidente de Ventas en la panificadora BIMBO. Así que, necesitando mejorar mi presupuesto para mantenerme de manera autónoma, no me lo pensé dos veces y nuevamente cambié mi rumbo.

Aquí conocí gente increíble que pasaron a formar parte de mi vida. Durante casi 4 años aprendí muchísimo sobre un mundo que era totalmente desconocido para mí. Nunca imaginé que detrás de un paquete de pan, hubiese un gigante de empresa como Grupo BIMBO, donde hay que sacrificarse y trabajar codo con codo para intentar alcanzar los mejores resultados. Además de asistir a mi jefe y compañeros de departamento, apoyé en proyectos de Recursos Humanos organizando donaciones, participé en el Comité de Diversidad e Inclusión y en el de Responsabilidad Social Corporativa, además de liderar proyectos como “Buen Vecino” (buscando beneficiar a las poblaciones cercanas a las fábricas con los recursos que pudiesen necesitar). Toda una gran experiencia en el mundo de la empresa, sin embargo, sabía de sobra que no era mi lugar deseado y aunque me divertía, sabía que llegaría el momento de valorar nuevos horizontes. Les agradecí mucho la oportunidad, nos dimos unos fuertes abrazos y me despedí para seguir avanzando.
Hemos llegado ya a mi etapa actual, ahora mi foco está centrado en obtener los títulos oficiales a nivel Europa en Inglés, más concretamente los de Cambridge y, simultáneamente, estoy desarrollando este proyecto educativo en el que tengo soñando unos cuantos años y que surgió para ayudar, junto con orientar. Su principio básico es, educar desde el respeto, potenciando las habilidades, inteligencias y destrezas propias de cada niño y/o niña. Próximamente les contaré con detalle qué son las Inteligencias Múltiples, qué nos permiten, cómo podemos trabajarlas y les iré ofreciendo muchos recursos para que podamos potenciarlas juntos. Además les explicaré las razones por las cuales he decidido basar este espacio en dicha teoría.
¡Por fin hemos llegado al punto donde comenzaré a escribir sobre el contenido, fundamentos teóricos e ideas que le han ido dando forma a Súper Cerebrín, nuestro Superhéroe con el que en próximos artículos desarrollaremos las Inteligencias Múltiples de cada niño y/o niña…!
